Historia > Modelo de
Atención
La experiencia voluntarista e informal que caracterizó la
acción del grupo Renacer permitió básicamente
descubrir e identificar muchas características de los(as)
niños(as) que entonces se estaban vinculando a la prostitución.
Gracias a la creatividad y experiencias de los propios integrantes
con el respaldo teórico de búsquedas individuales
y colectivas diversas y con el acervo recogido en las investigaciones
oficiales en las que el Grupo participó activamente como
equipo de campo, merced a su conocimiento de la calle y la dinámica
específica de la prostitución, se realizaron distintas
actividades que comenzaban a tener eco entre los niños y
las niñas en términos de establecimiento de vínculos
afectivos y a partir de ahí la aceptación de la necesidad
de buscar o construir cambios de vida.
Después de 1991 a medida que la existencia de los niños
y las niñas vinculados(as) a la prostitución se hizo
socialmente evidente, algunas entidades oficiales comenzaron a movilizarse
convocando a las instituciones gubernamentales y no-gubernamentales
que tenían alguna relación con la problemática
de los niños y niñas en situación de vulnerabilidad,
a fin de discutir y diseñar una estrategia que permitiera
afrontar el problema.
Durante nueve meses el ICBF, las instituciones de protección,
Renacer y algunos de los niños y niñas que venían
siendo atendidos desde la calle -quienes aportaron no solamente
los relatos de sus historias de vida sino también aquello
que consideraban indispensable desde su perspectiva para lograr
opciones de reeducación- discutieron, aportaron ideas e ideales
y se capacitaron como agentes educativos para echar a andar el proyecto,
con base en el cual inició formalmente su Programa la Fundación
Renacer.
En este contexto, la experiencia acumulada por la Fundación
desde 1988, sirvió de base para diseñar la propuesta
que luego habría de ser definida formalmente como "Proyecto
de Atención Integral al Menor Vinculado a la Prostitución";
este proyecto -desarrollado como programa piloto para el país
en Bogotá a partir de octubre de 1994- validó dicha
experiencia en lo relativo al Acercamiento y el Centro Ambulatorio,
que fueron complementados con la creación de un Hogar de
Paso.
En 1995 se establece el primer Hogar Permanente para niñas
luego de que varios intentos por ubicarlas en instituciones no especializadas
en su tratamiento mostraran pocos y desalentadores resultados.
En 1996, la Fundación es invitada a participar en el Proyecto
de Autoevaluación y Fortalecimiento Institucional, patrocinado
por el ICBF, UNICEF y las Fundaciones FES y Antonio Restrepo Barco
(FRB) el cual estaba dirigido a todas aquellas instituciones dedicadas
a la protección de la infancia. Este proyecto enriqueció
sustancialmente el modelo de intervención que veníamos
desarrollando al incorporar una perspectiva ética, conceptual
y metodológica novedosa no solo por su contenido sino también
por el proceso de construcción que recogía la experiencia
de las propias instituciones vinculadas.
En el seno de este proyecto ampliamos nuestra comprensión
alrededor de la complejidad estructural de la problemática
y percibimos mejor nuestras propias limitaciones luego de varios
años de trabajo; decidida y definitivamente el equipo asume
una perspectiva que no solo permite integrar y suplir todas las
necesidades planteadas por los niños y niñas enfocándolas
de una manera nueva, sino que también da la oportunidad a
cada niño o niña de aprender a verse y a asumirse
como una persona social, valiosa y respetable para sí y para
los demás.
Esta perspectiva es la de concebir a cada niño y a cada
niña como un sujeto de derechos que, aunque eventualmente
ellos(as) no pueden hacer valer y respetar por si solos(as), son
en sí mismos inalienables. En consecuencia, la institución
se constituye en defensora y promotora de los derechos de los niños
y las niñas y con base en ello asume su quehacer en procura
de garantizar efectivamente la vigencia de esos derechos dentro
y fuera de la institución.
El Programa de Atención, que en la actualidad se desarrolla
en las ciudades de Santa Fé de Bogotá, Cartagena de
Indias (desde 1997) y Barranquilla (desde 1998), se ha venido modificando,
ampliando y enriqueciendo con la lectura no solamente de la realidad
concreta de los niños y las niñas, sino también
con el análisis crítico de otras experiencias y propuestas
de atención tales como la Comunidad Terapéutica y
otros modelos de resocialización desde perspectivas teóricas
diversas en un ejercicio colectivo, creativo y dinámico de
un equipo multiprofesional identificado con el proyecto social y
humano de hacer realidad los derechos de los niños y las
niñas en una sociedad cada vez más democrática.
Desde 1998, fecha en la cual finalizamos la fase de aplicación
del Modelo Estándares de Calidad y Optimización del
proceso de Protección a la Niñez y la Adolescencia,
etapa final del Proyecto auspiciado por ICBF, UNICEF, FES y FRB,
también formamos parte activa de la Red de Instituciones
de Protección a la Infancia cuyo objetivo fundamental consiste
en aunar los esfuerzos entre las instituciones de protección
integral a la infancia para garantizar y defender los derechos de
los niños y las niñas generando propuestas que tengan
ingerencia en la política social sobre infancia en el país.
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