Explotación Sexual Infantil
> El Perfil Psicosocial del niño(a) explotado sexualmente
Recuerdo que jugaba sobre
los árboles y me metía al charco, que estaba cerca
de mi casa, era muy feliz mi abuela me cuidaba mucho, pero un
día llega mi tío el esposo, de mi tía, el
me dijo quieres jugar conmigo, "si" - le dije - siempre
jugábamos juntos, el me dijo hoy es diferente tu serás
como tu tía, y entonces me violó. Mi tía
no me lo perdonó y yo salí de pueblo en una canoa
me acosté con el lanchero para que me sacara de ahí".
Andrea 13 años.
Hijos e hijas del dolor
Cada niño y cada niña explotados sexualmente tiene
un rostro y una historia que palpita y quiere emerger de las profundidades
de su ser para encontrar el reconocimiento y el afecto de alguien;
solo comprendiendo esa necesidad de contacto emocional de los niños
podemos acceder, como adultos interesados en su restauración
emocional y en su crecimiento personal, a ese mundo subjetivo donde
resuena el impacto de los factores sociales y familiares que predisponen
y precipitan a la explotación sexual.
Los(as) niños(as) en esta situación son fundamentalmente
seres haciendo frente a conflictos, en muchos sentidos anacrónicos,
con el mundo, la vida y la sociedad, sin disponer de las herramientas
más adecuadas a tal fin. Vienen de una situación de
deprivación afectiva que marca de manera trascendental el
curso de su existencia. Son niños(as) y adolescentes en medio
de crisis extremas, víctimas de su circunstancia; sería
injusto imputarles toda la responsabilidad y conciencia de sus actos
y decisiones, pues desde el comienzo crecieron silvestres sus tendencias
espontáneas y faltó la orientación proactiva
y la contención amorosa de unos padres, discapacitados históricamente
para ello.
A partir del análisis de cerca de siete mil historias individuales,
de niños(as) contactados(as) y/o atendidos(as) a lo largo
de los últimos once años, hemos aprendido de ellos(as)
lecciones de vida como educadores, terapeutas, padres y madres y
solo desde allí podemos atrevernos a escribir las líneas
que siguen.
Los(as) niños(as) son ante todo eso: niños(as) abriéndose
paso en la vida, madurando antes de tiempo sin perder por ello la
alegría, la creatividad y la capacidad de resistir la adversidad,
manteniéndose orgullosos(as), algunas veces altaneros(as)
por defender su sentido de la libertad; a pesar de que se muestren
muchas veces confundidos(as) y angustiados(as) ante la incertidumbre
del porvenir, guardan en el fondo de sí mismos(as) la confianza
y la esperanza en esa nueva oportunidad de vida que nosotros(as),
obstinados(as), nos atrevemos a ofrecerles. Por esas y muchas otras
razones, hablar de un perfil psicosocial es un atrevimiento y una
aventura para capturar en la fragilidad huidiza de la teoría,
aquellas actitudes y conductas que ante todo constituyen defensas
más o menos introyectadas por ellos(as) frente al dolor y
la angustia.
Desde estas premisas hemos identificado cinco áreas básicas
en las cuales hemos detectado ciertos conflictos típicos
en los(as) niños(as) víctimas de explotación
sexual: identidad, autoestima, sexualidad, sociabilidad y realización
personal.
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