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La causa por las niñas y niños es, afortunadamente,
hoy una cruzada universal; y esto porque las situaciones de vulnerabilidad
a las que muchos de ellos se ven expuestos han venido haciéndose
cada vez más evidentes; al mismo tiempo y precisamente porque
la sociedad ha venido comprendiendo que la razón y la justificación
para hacer cosas por los niños y niñas no puede ser
la existencia de esas situaciones irregulares, ha venido gestándose
un movimiento que convoca a personas de todas las latitudes y desde
las más diversas condiciones en torno a una nueva perspectiva
que parte del reconocimiento de la dignidad de niños y niñas
y desde allí aspira a movilizar a la sociedad en torno a
su protección integral.
Las instituciones de protección hemos entrado en esa órbita
porque hemos comprendido que no podemos llamarnos a engaños
y convertirnos por esa vía en perpetuadoras de situaciones
de marginación y vulneración; hemos entendido que
si no modificamos nuestra visión alrededor de la realidad
social de los niños y niñas para comenzar a verlos
como sujetos titulares de derechos, es decir, como ciudadanos libres
e iguales ante la ley corremos el riesgo de caer en la más
absurda y dañina de las formas de miopía.
La historia de la Fundación Renacer no ha estado desligada
de ese movimiento social; hace casi doce años surgió
la iniciativa de la cual hoy estamos entregando a la sociedad este
primer esfuerzo de sistematización; nuestro propósito
es dar a conocer por primera vez en forma escrita al público
general y especialmente al conglomerado de personas dedicadas al
cuidado y protección de los niños y niñas en
Colombia, y esperamos que también en otros países,
materiales que en diferentes oportunidades y espacios hemos presentado
de manera fragmentaria y parcial organizándolos y completándolos
en esta ocasión con nuevos aportes resultados de la experiencia
directa en la atención a los niños y niñas
que han sido víctimas de la explotación sexual comercial
en nuestro país.
No creemos haber logrado plasmar de una manera plenamente satisfactoria
toda la riqueza y la variedad de los procesos vivos de los niños
y niñas durante su permanencia en la Fundación; la
necesidad de generalización y conceptualización inevitablemente
reduce las posibilidades de mostrar anécdotas, fragmentos
de historias de vida e incluso la transcripción de apartes
de archivos de intervenciones que harían más rica
y tal vez más amena su lectura.
Hemos querido hacer énfasis en la primera parte de la obra,
en la exposición de nuestro marco conceptual y filosófico
porque consideramos que ante todo lo que caracteriza a Renacer es
su perspectiva, su comprensión y forma de abordaje de los
niños y niñas. Presentamos una síntesis de
investigaciones realizadas en América Latina y el Caribe
para contextualizar al lector en el movimiento que a nivel regional
se ha venido dando en cuanto a la materialización de una
preocupación por caracterizar la problemática y establecer
parámetros de abordaje.
En la segunda parte, luego de reseñar la historia de la Fundación
en sus momentos más importantes, hacemos una revisión
del proceso de atención que desarrollamos, abordando el concepto
de integralidad desde la perspectiva de los derechos de la niñez
intentando mostrar la concatenación y coherencia entre los
postulados de la Convención y las acciones y programas particulares
que realizamos.
Como quiera que sea, estamos conscientes de que nuestro Proyecto
de Atención Institucional no ha terminado de construirse;
cada día, cada caso es un reto a la capacidad del equipo
humano para buscar, para crear, para inventar la estrategia más
adecuada para aliviar o resolver las dudas, las angustias e incertidumbres
de los niños y las niñas o para alentar al menos en
ellos la esperanza, la alegría de un día más
alejados de toda situación de violencia, maltrato y explotación.
Al presentar esta experiencia estamos conscientes de estar asumiendo
ante la sociedad y ante las niñas y niños el compromiso
de continuar cualificando nuestro trabajo; nuestra misión
nos exige e implica un desafío y un deber histórico:
luchar incansablemente por hacer realidad la garantía plena
de los derechos de los niños y niñas como quizás
la única vía para conseguir una sociedad más
humana, justa y democrática.
Deseamos hacer públicos nuestros agradecimientos a Nelson
Ortiz, Oficial de Proyectos de UNICEF por su generosa colaboración
para realizar este trabajo así como por sus valiosas sugerencias
y críticas para mejorar su presentación.
A todo el equipo de la Fundación Renacer, en las ciudades
de Santa Fe de Bogotá, Cartagena y Barranquilla por sus aportes,
comentarios y por su permanente disposición para facilitarnos
su tiempo y sus conocimientos, a fin de llevar a término
la sistematización de esta experiencia que, en gran medida,
es fruto de su propio trabajo cotidiano.
A Pilar Aguirre y José Ricardo Bateman por su colaboración
en la recolección de información en las tres ciudades
y por la elaboración de los textos iniciales
Y finalmente a todos los niños, las niñas y los jóvenes
que, a lo largo de todos estos años, nos han regalado el
maravilloso e invaluable privilegio de entrar en sus vidas y darnos
luces para encontrar este camino, por permitirnos recorrerlo al
lado suyo y por tolerar nuestras múltiples equivocaciones.
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